Barcelona

Barcelona es, con 1,6 millones de habitantes, la segunda ciudad más grande de España y la que más turistas recibe cada año. En verano, sobre todo, la ciudad se vuelve multicultural y un sinfín de idiomas se escuchan en cada esquina.

Se puede llegar a Barcelona en bus, avión y tren. Para los que vayan en tren, lo normal es que lleguéis a Sants, la estación principal de Barcelona. Si vais en AVE, recordad que el billete incluye un ticket para la Renfe, el cual podéis comprar en las máquinas introduciendo el número de referencia que viene en el billete. Eso sí, solo vale si vas a coger un tren Renfe en las siguientes 2-3 horas tras la llegada del AVE.
En la estación también hay consignas para dejar las maletas durante el día.


¿Qué ver en Barcelona?

Barcelona es la ciudad de Antoni Gaudí ya que las principales atracciones turísticas de la ciudad llevan la firma de este arquitecto.

Vamos a empezar a ver la ciudad por la parte más alta, por el Park Güell. Este famosísimo parque fue obra del arquitecto modernista Gaudí a principios del siglo XX. Inaugurado en 1926, el parque se creó por petición expresa de Eusebi Güell, quien quería crear una urbanización de viviendas privadas. Por falta de compradores, la construcción de las casas quedó paralizada y pasó a tomar forma de parque-jardín. Tras la muerte de Eusebi, el terreno se cedió al Ayuntamiento y se convertiría en parque público, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.

barcelona park guell

Hoy en día se puede pasear por sus jardines y ver sus peculiares casas. Hay una parte que se puede visitar gratuitamente, la perimetral, pero para acceder a la parte central hay que pagar 8€. El acceso a esta zona se realiza por horas así que conviene comprar el ticket con antelación por internet para asegurarse la entrada, ya que tiene muchísima demanda.

Para los que no quieran pagar, se puede entrar a esa parte central de 6 a 8 de la mañana y a partir de las 21:30, que es gratis, si bien esta última hora no es muy recomendable porque lo suyo es verlo de día.

barcelona park guell

El parque forma parte del barrio de Gràcia, por lo que después de haberlo visto se puede pasear por este distrito. Tiene mucho ambiente y una de las fiestas locales más famosas del país. Hablamos de las Fiestas de Gracia, con las cuales tuvimos la suerte de coincidir en una de nuestras visitas a la ciudad. Durante estas fiestas, cada calle se decora siguiendo un motivo principal y compiten por ser la calle mejor decorada del barrio. La calle Verdi es la que suele ganar casi todos los años y otras como la Progrés y Fraternitat de Baix suelen estar también entre las destacadas. Algunos de los temas de las decoraciones suelen ser escenarios naturales como playas, montañas, escenarios de ciudades y escenarios de películas.

Los metros más cercanos a esta zona son Fontana y Lesseps.

barcelona fiestas de gracia
Una calle decorada durante las Fiestas de Gracia

Seguimos hacia la parte baja de la ciudad hasta llegar a la Avenida Diagonal, una de las más importantes ya que cruza Barcelona diagonalmente. Antes de seguir bajando se puede hacer una parada en la Casa de les Punxes (llamada realmente Casa Terradas), edificio modernista del arquitecto Josep Puig i Cadafalch, el cual ha sido recientemente abierto al público. Abre de 9 a 20h y cuesta 12,50€.

De ahí vamos a recorrer el Passeig de Gràcia, calle que nos va a permitir pasar en primer lugar por la Casa Milà, aunque todo el mundo la conoce como La Pedrera, edificio modernista de Gaudí construido en 1910. Lo más destacable es su fachada. Las entradas se pueden comprar por internet y el precio es de 20,50€, 16,50€ para estudiantes y discapacitados, 12€ para residentes y 10,25€ para los niños de 7 a 12 años, 6€ si además son residentes en Catalunya.


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Fachada de La Pedrera

Un poco más abajo llegamos a la famosa Casa Batlló, casa modernista diseñada también por Gaudí, tan curiosa por fuera como por dentro. En su fachada principal, llama especialmente la atención las columnas en forma de huesos, los balcones con aires que nos recuerdan a calaveras y el tejado, cuyas escamas y forma simulan la espalda de un dragón. Hay que cruzar la calle para poder ver bien dicho tejado junto con el edificio entero.

La única pega es su elevado precio, como casi todo en Barcelona. Para evitaros largas colas, también es recomendable comprar la entrada por internet. En su página web están sus precios.

barcelona gaudi casa batllo

En Passeig de Gràcia también encontramos otras casas modernistas como la Casa Amatller, de Puig i Cadafalch, y la Casa Lleó Morera, de Lluís Domènech i Montaner, quien tiene varios edificios a su nombre en la ciudad. 

Esta calle desemboca en la Plaça Catalunya, una de las más ilustres de Barcelona. Es una plaza considerablemente grande, siempre llena de palomas, y en la que destaca un extraño monumento con una escalera al revés, el cual representa la historia de Catalunya.

De la Plaça Catalunya sale la famosa Rambla de Barcelona y que acaba en la estatua de Colón. La cantidad de gente que recorre Las Ramblas es tremenda y conviene estar atentos a bolsos y pertenencias, pues son famosos los carteristas de esta zona.

En la Rambla hay que prestar atención al Teatro de El Liceo, la célebre fuente de Canaletas donde el FCBarcelona celebra sus títulos y, sobre todo, al famoso mercado de La Boquería, también llamado el Mercat de Sant Josep. Como en muchos otros mercados, en él se puede comprar de todo, frutas, verduras, carne pescado, marisco…de todo.

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                                                      Mercado de La Boquería                               Fuente de Canaletas

Ahora iremos al Barrio Gótico, probablemente el barrio más conocido de Barcelona.

Paralela a la Rambla, de la Plaça Catalunya sale otra conocida calle: la Avinguda de l’Ángel. Bien esta calle, o bien la calle de la Portaferrissa que sale a mano izquierda de la Rambla, nos van a llevar al barrio gótico. De esta forma, llegaremos a la Plaça Nova, donde a pocos metros de ella se encuentra la Catedral de Barcelona, cuyo nombre oficial es Santa Iglesia Catedral Basílica de la Santa Cruz y Santa Eulalia. En el interior de esta catedral gótica, merece la pena dedicar unos minutos a ver las diversas capillas, el claustro y la cripta de santa Eulalia.

Si tenéis tiempo, merece la pena pasarse por una pequeña plaza, la Plaça de Sant Felip Neri. Es una de las plazas más bonitas de la ciudad y en ella se encuentra la iglesia barroca de San Felipe Neri.

Si volvemos a la calle del Bisbe y la continuamos hacia abajo, acabaremos en la Plaça de Sant Jaume, lugar donde se encuentran dos instituciones con edificios prácticamente gemelos. A un lado se encuentra el Palau de la Generalitat de Catalunya y al otro el Ajuntament de Barcelona.

En este barrio no podemos dejar de visitar la Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor, no tanto por la iglesia en sí, sino por subir al campanario de San Justo, un espléndido mirador desde donde obtener una panorámica de 360 grados de Barcelona, por tan solo 2 euros. Muy recomendable por este precio.

Anexo al barrio gótico se encuentra otro singular barrio: El Born, Se trata de un barrio agradable de pasear y en el que destaca sin duda alguna la iglesia de Santa María del Mar. Es una basílica gótica del siglo XIV protagonista de la novela publicada en 2006 “La Catedral del Mar”, la cual le dio aún más atractivo para los turistas.
También en este barrio se puede ver el Mercat del Born, un antiguo mercado, hoy convertido en centro cultural que alberga restos arqueológicos medievales varios con una curiosa historia. El mercado llevaba cerrado desde 1971 por lo que en 1977 se propuso sustituirlo por una Biblioteca Provincial. Tras años de espera e indecisión sobre dicha y otras propuestas, en 2001 se empieza a preparar el espacio para la construcción de la biblioteca, momento en el que se descubren estos restos arqueológicos de dicha zona de la ciudad, bombardeada en 1714 durante la Guerra de Sucesión Española. Se decide entonces montar un museo, hoy en día renombrado como centro cultural.

Junto al Born se puede dar una vuelta por el Parc de la Ciutadella, antigua fortaleza mandada construir por Felipe V en 1715. Tras su destrucción a finales del siglo XIX se construyó el actual parque, hoy famoso por su flora y su gran cascada, por lo que lo convierte en un lugar ideal para dar una vuelta en familia. En su interior destaca el Castillo de los Tres Dragones, un peculiar mamut de 3 metros situado justo al lado de la cascada y el Zoológico de Barcelona.

barcelona parc de la ciutadella

Una vez visto todo esto, nos encontraremos muy cerca de la Barceloneta, barrio donde se encuentra una de las playas más conocidas de la ciudad, la playa de la Barceloneta, siempre con el clásico hotel Vela (hotel W) de fondo. Tras darse un baño los que quieran, lo suyo es dar una vuelta por el paseo marítimo y por el Passeig de Colom, el cual desemboca en la estatua de Colón que mencionábamos antes. Una vez allí podéis acercaros al Maremagnum, un gran centro comercial con tiendas, heladerías e incluso L’Aquàruim de Barcelona.

barcelona playa la barceloneta

Nos queda por ver, cómo no, la célebre Sagrada Familia, símbolo de Barcelona. Esta famosa basílica católica es obra de Antoni Gaudí y, salta a la vista, está inacabada. Su construcción se inició 1882 pero tras la muerte del arquitecto, se fue ralentizando. La razón es que Gaudí no tenía costumbre de dibujar planos de sus edificios, ya que lo tenía todo en su cabeza; por ello, a día de hoy no hay planos sobre cómo terminarla, aunque sí dibujos, en los que se puede apreciar que aún quedan muchos años de trabajo.

Sin embargo, por dentro tiene mucha mejor pinta y merece la pena entrar en su interior, a sabiendas del alto precio que cuesta entrar. El precio es de 15€, 13 para estudiantes, jubilados y menores de edad, y las entradas se pueden comprar por internet para evitar colas. Por un precio extra se puede subir a una de sus torres. La parada de metro más cercan lleva precisamente su nombre, Sagrada Familia, de las líneas L2 y L5.

barcelona sagrada familia

Por último hay que ir subir a Montjüic. Es una gran montaña relativamente cerca del centro de la ciudad, la cual queda presidida por el Castillo de Montjüic, una histórica fortaleza gracias a su excelente ubicación. Dicha ubicación nos permite hoy en día obtener unas vistas maravillosas de la ciudad desde arriba. Se puede subir tanto andando como en teleférico.

Para subir a Montjüic, una opción es partir de la Plaza de España, la plaza más grande de la ciudad. De ahí vamos a ir por la calle que queda entre las Torres Venecianas, llamadas así por su inspiración en la de la Plaza de San Marcos de Venecia. Llegaremos entonces al excepcional edificio del Museo Nacional de Arte de Cataluña, una de las más conocidas galerías de arte a la que se puede entrar por 12€.

barcelona plaza de españa

Se puede decir que ya hemos llegado a Montjüic cuando vemos la Fuente Mágica de Montjüic que hay previa al museo, la cual ofrece espectáculos de luces de colores y agua al son de la música.

Con ver el anillo olímpico de Montjüic construido para los JJOO de 1992, y el Pabellón Mies Van der Rohe, quedaría concluida nuestra visita al monte.


Mas alternativas

Acudir al Palau de la Música Catalana. Se trata de otra muestra de modernismo catalán obra del arquitecto local Lluís Domènech i Montaner en 1908. Se puede ver por fuera ya que tiene una espectacular fachada, o bien acudir a una de sus obras y ver el interior del auditorio. Desde 1997 es considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Sí, un hospital, pero no uno cualquiera. Es otro ejemplo del modernismo de Lluís Domènech i Montaner, esta vez en edificio que alberga dicho hospital. A la par que el Palau de la Música Catalana, también se incluyó en el Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el mismo año.

barcelona hospital sant pau

Un mirador excelente: los Bunkers del Carmel. A este lugar hay que subir en coche o acercarse en autobús V17 y andar y desde ahí se obtienen unas vistas panorámicas inigualables de la ciudad, sobre todo de la Sagrada Familia y la Torre Agbar, el rascacielos de 145 metros inaugurado en 2005. Cada vez se llena más de gente aunque no llega a ser un agobio y es gratis.

barcelona bunkers de carmel

Si tenéis mucho tiempo se puede subir al otro monte famoso de Barcelona: el Tibidabo, desde el cual se obtienen también unas buenas vistas de la ciudad. En lo alto destacan la Iglesia del Sagrado Corazón, la Torre de Collserola de Norman Foster y el conocido Parque de Atracciones del Tibidabo, construido en 1899 para ser el primer parque de atracciones de España. 

Para los aficionados al fútbol, un buen plan es acercarse a ver el Camp Nou, estadio del Fútbol Club Barcelona. Lo ideal es verlo por dentro ya que por fuera no es especialmente llamativo. Por 23€ se puede visitar el campo y el museo del club. El Camp Nou se encuentra cerca de la estación de Sants, por lo que se puede llegar caminando en unos 20-25 minutos aproximadamente.

Dónde comer

En Barcelona hay muchísimas alternativas para comer, para todos los gustos y precios. El haber hecho bastantes viajes de trabajo a aquí nos ha permitido visitar muchos de los mejores restaurantes que hay en la ciudad. Estos son algunos que os recomendamos:

La Fonda, especialistas sobre todo en arroces y con una crema catalana exquisita. Está en el barrio gótico y os lo recomendamos ya que la comida es muy buena y el precio nada tiene que ver con el de muchos sitios de Barcelona.

Pez Vela. Es un chiringuito situada en la parte de abajo del Hotel W. Se puede comer fuera, recomendable sobre todo en verano, y en una parte interior. Sirven sobre todo arroces varios y carnes. El precio es medio alto y la comida está bien aunque no para el precio que le ponen. Realmente lo que se paga es el lugar excepcional en que se encuentra, justo frente a la playa.

Jaime Beriestain. Este sitio es sin duda el mejor que hemos estado. El local está decorado por el diseñador que da nombre al restaurante precisamente. Es más, en la parte trasera tiene una zona donde tomar cocktails. La comida estuvo exquisita, sobre todo los entrantes, no tanto los postres. Eso sí, el precio es alto, aunque para una noche es permisible y muy recomendable. Se encuentra en la calle Pau Claris 167, una paralela al Passeig de Gràcia.

Cachitos. Restaurante de tapas especialmente, todas ellas muy buenas. Es de estos sitios modernos muy bien decorado, de moda, por lo que algunos platos pueden ser un tanto caros; aunque eso sí, todos exquisitos, sobre todo la ensaladilla rusa, una de sus especialidades. Hay varios locales en la ciudad (el más famoso es de la Rambla) pero el mejor, en cuanto a calidad de la comida, es el de Avinguda Diagonal, 508.

Robata. Japonés. Cada día hay más fans de este tipo de comida así que los amantes de la cocina japonesa no pueden dejar de ir a este restaurante. El precio es medio alto pero merece mucho la pena. Si ya las gyozas, nigiri y uramaki están buenísimas, los postres aún más. El local se encuentra muy cerca de Passeig de Gràcia, concretamente en carrer d'Enric Granados, 55.

Otros buenos también son El Nacional, en Passeig de Gràcia (restaurante caro); Napa, un californiano; Da Greco, un italiano exquisito al que van incluso algunos de los jugadores del Barça y el restaurante Pepito, especialista en carnes y más barato que el resto.

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